sábado, 2 de diciembre de 2017

¡ La Granja de San Ildefonso ! Parte Gastronómica

Al salir vimos una pequeña iglesia muy interesante que hay pegada al palacio y en la que pudimos ver los diferentes espacio que se asignaban a las diferentes clases sociales. Una vez salimos de allí…..fuimos a comer!!

El buen comer de la zona fue uno de los grandes atractivos que nos hizo decantarnos por este destino. El cochinillo y los judiones de la granja fueron muy comentados durante la preparación de la excursión y durante todo el viaje. 4 bilbaínas  y 1 valenciana, no podíamos dejar mal el nivel jejeje

Al de pocos metros encontramos varias calles repletas de restaurantes y terrazas. Gracias a que una de nuestras amigas es una apañada, teníamos mesa reservada en uno de los restaurantes y pudimos tomar un rico menú: primeros a elegir cogimos sopa castellana y otras judiones y de segundo cochinillo….lo que viene a ser siendo…una buena comida J Otra amiga prefirió coger a la carta un plato de tiernas  y deliciosas chuletillas .

El nombre de este restaurante es "La Taberna del Pelón" y tienen locales a los dos lados de la calle y para los días más cálidos o al menos para aquellos en los cuales pega el sol, tienen varias mesas de madera para poder comer en la calle también.
Por otro lado antes de ir oimos hablar muy bien de "Casa Zaca" pero allí estaban llenos cuando llamamos  y no pudimos conseguir mesa para ese día. 


Para bajar la comida decidimos dar una vuelta por el pueblo y gracias a ello pudimos descubrir una librería cafetería con muchísimo encanto y cuyos dependientes fueron amabilísimos. Por si os apetece pasaros de llama "Farinelli" Café, Libros y Música Bar.
También encontramos una pequeña tienda de comestibles donde nos hicimos con paquetes de judiones y productos de la zona.
*Yo le regalé los míos a mi abuelo de 95 años y se ha pasado el último año hablando de ellos, no os digo más jj

Nuestra idea era ir por la tarde a Segovia, pero vimos que se nos había echado la tarde encima y al ser otoño profundo, la luz nos había abandonado y teníamos aún hora y media conduciendo hasta Madrid, con el estómago lleno de judiones y cochinillo, así que decidimos volver a la capital.
Tenemos pendiente otra escapada para conocer Segovia, su acueducto, sus calles empedradas, su alcázar y sus gentes.

Si tenéis la oportunidad para mí lo perfecto sería hacer una escapada de fin de semana, visitar la granja y luego ir a Segovia, dormir por allí en algún hotelito o hostal bonito y ya al día siguiente recorrer bien la ciudad con calma.



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